La IA representa un avance significativo en la gestión de la información y los servicios bibliotecarios. Ofrece oportunidades sin precedentes para mejorar la gestión de colecciones, optimizar los procesos de búsqueda de información, diversificar la oferta de capacitación, innovar en los portafolios de servicios y personalizar la experiencia del usuario, etc. Sin embargo, también plantea nuevos retos en cuanto a las competencias que debe desarrollar el personal bibliotecario para el acceso, el uso y la evaluación de la información, así como para el manejo ético de la IA en este contexto.