Este artículo analiza cómo el aprendizaje basado en retos (ABR), combinado con herramientas de Inteligencia Artificial Generativa (IAG), fortalece el aprendizaje en entornos virtuales de educación superior. Se plantea que las metodologías activas, especialmente el ABR, permiten un aprendizaje significativo centrado en la resolución de problemas reales, el pensamiento crítico y el trabajo colaborativo. En el contexto virtual, estas estrategias se potencian debido a la accesibilidad, la flexibilidad y la capacidad de simulación que ofrecen las tecnologías digitales. El marco teórico destaca que el abr se sustenta en principios como la pregunta desafiante, la investigación auténtica, la colaboración significativa y la reflexión continua. Asimismo, se vincula con teorías como el aprendizaje experiencial, la autodeterminación y los primeros principios de instrucción. La educación virtual se presenta como un catalizador que elimina barreras físicas, facilita la práctica segura mediante simulaciones y fortalece la motivación estudiantil. La investigación se desarrolla bajo un enfoque cualitativo y un diseño de investigación-acción, en el que participan un docente-investigador y trece estudiantes de maestría. A través de la observación participante, los diarios reflexivos y el análisis de evidencias, se hacen evidentes los avances en autonomía, compromiso, pensamiento crítico y competencias digitales.
Los resultados muestran que herramientas como Claude IA®, Notebooklm®, Canva® y Chatgpt ® facilitaron la ideación, el modelado, la síntesis y la comunicación visual. Asimismo, se destaca una mejora en la autonomía, el compromiso y el uso ético de la IAG. Se concluye que el ABR integrado con IAG transforma la práctica docente, promueve el trabajo colaborativo y prepara a los estudiantes para afrontar los desafíos del siglo XXI.

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